Comenzar una vida en un nuevo hogar es un paso que usualmente todas las personas afrontamos. Cada vez que llega este momento nuestra cabeza tiende a estallar pues son tantos los detalles que hay que tener en cuenta que siempre nos olvidamos de uno esencial, ¿cómo trasladamos todos nuestros bienes?
Producto de la crisis y la evolución que las tecnologías imponen a las dinámicas diarias, la vida profesional está cambiando. Profesiones indispensables de antaño ya hoy no lo son tanto y otras antes subestimadas emergen con potencia.
Un ejemplo muy puntual es el diseñador de interiores, una profesión u oficio que hoy se posiciona como una especialidad demandada.
Es cierto que las dinámicas del mundo contemporáneo hacen que muchísimas personas se acostumbren a las mudanzas. No obstante, mudarse por primera vez o tras muchos años de estancia en un mismo sitio, puede ser algo estresante.
Esto se debe no sólo al impacto emocional de dejar atrás buenos vecinos o amigos, cambiar de trabajo, hogar, colegio, etc., sino también a las “simples” tareas de tener que organizar todas nuestras pertenencias y enseres para reorganizarlas en un nuevo lugar, bajo la presión constante de no olvidar nada.
Precisamente para aliviar ese estrés hemos preparado esta especie de guía práctica para una mudanza satisfactoria, la que aseguramos será muy útil para todos aquellos que enfrentan el proceso por primera vez.
Cada vez se estila más trabajar desde casa, por lo que ya no nos sirve la mesa del comedor o esa incómoda mesita que tenemos en nuestro dormitorio. Lo ideal es tener una habitación dedicada a esta función, pero si los metros escasean también podemos utilizar cualquier rincón como zona de trabajo o estudio, siempre que este sea cuidadosamente concebido para fomentar la concentración y el trabajo creativo.
Usualmente cualquier lugar de nuestro hogar se puede convertir en una zona cómoda de estudio o de trabajo. Un sencillo escritorio, una silla, una lámpara de pellizco y algunos espacios de almacenamiento, suelen ser suficientes para decorar un ambiente simple y funcional con este propósito.
El salón, es el lugar por excelencia para recibir a tus invitados. Por eso, tenerlo bien decorado y organizado es como tu carta de presentación ante tus amigos y familiares.
Estamos empezando el año, son semanas de buenos propósitos, por eso es un buen momento para rediseñar tu salón y ponerlo a tono con el momento en que vives.
Si quieres lograr un estilo único e inspirador en la decoración de tu hogar, no te pueden faltar los estampados. No solo las revistas y los catálogos de decoración pueden hacer gala de esas creativas combinaciones de estampados, tú también puedes usar estos consejos y lograr resultados igualmente armoniosos y sorprendentes.
Cuando de nuestra casa se trata todos nos esforzamos al máximo por que sea un lugar que refleje nuestro estilo personal y por estar cómodos en ella. E l hogar no es solo nuestro espacio de refugio, también es el lugar de reunión familiar y recogimiento personal.
En el siguiente artículo algunos diseñadores e interioristas nos aconsejarán sobre cuestiones muchas veces complicadas a la hora de renovar nuestra decoración.
La imaginación y la creatividad son fundamentales para transformar cualquier espacio en un ambiente acogedor e imprimirle nuestro estilo personal. Pasamos la mayoría del día trabajando en nuestras oficinas y sin embargo, a menudo las descuidamos y permitimos que el reducido espacio u otros condicionantes nos impidan hacernos de un lugar agradable para trabajar. Aquí les ofrecemos algunos consejos útiles para convertir una oficina pequeña en un lugar placentero, para que trabajar sea una experiencia agradable.
Antes de emprender cualquier proyecto decorativo es importante tener claro el estilo que vamos a utilizar. Podemos variar de una decoración moderna e impersonal a una un poco más personalizada y relajada. Esto es necesario para así ser coherentes en el momento de escoger mobiliario, colores y elementos decorativos. Para decorar una oficina, por ejemplo, recomendamos no excederse en los toques personales, como el exceso de fotografías que restan profesionalidad al entorno.